Mucha, mucha gente (y hasta el History Channel, en contra de su propia conveniencia) dice y piensa que en el año que viene somos todos boleta. Algunos precisan la fecha y dicen que es el 21/12/2012 (espero estar de vacaciones en esa fecha).
Se basan, dicen, en un conjunto de predicciones que convergen en ese momento y se nombra como baluartes de la creencia, casi certeza, a las profecías del siempre recordado Nostradamus y del calendario Maya; es más, parece ser que por esa fecha, el sol la tierra y el centro de nuestra galaxia se alinearán y eso traerá una lluvia energética pluscuamperfecta que elevará los corazones, los cerebros y no freirá los celulares. Energía buena, no mala.
Mas allá de la alineación que es atronómicamente comprobable están las dudosas interpretaciones de los escritos de Nostradamus, a los que les faltan hojas y dicen que siguen después de 2012 (o tal vez se le acabó la tinta, carísima allá por el 1500) y lo de los Mayas… nosotros interpretando a los Mayas… es como un japonés tratando de entender un graffiti que dice “Recatate, Yuta”.
Dicen que los Mayas identificaban ciclos de 52 años y ahí, por fines del 2012, se acaba uno y la rueda maya vuelve a comenzar, tal vez el concepto de ciclos estaba más difundido que el de infinito lineal, qué se yo…
Otros piensan en el 2029 pero no como un final, sino como un principio. Dicen que el conocimiento y la capacidad tecnológica se duplica cada tanto y que para esa fecha, ambos alcanzarán una tasa de crecimiento tal que aquellos humanos que puedan adaptarse y continuar, trascenderán de algún modo la propia biología de especie.
Hacen este cálculo, medio traído de los pelos pero simpático: juntemos todo el conocimiento existente en la humanidad hasta el primer siglo después de la muerte de Jesús, eso es 1 Jesús; en el renacimiento, calculan, ese conocimiento se había duplicado, eso es 2 Jesuces, para el año 1750 había 4 Jesuces de conocimiento y para 1973, 128 Jesuces (la aparición del disco El Lado Oscuro de la Luna , de Pink Floyd y el advenimiento de KISS en ese año habrán tenido su influencia).
Para el 2000 dicen que la información se duplicaba dos veces por año… En algún momento esto, junto al alucinante avance tecnológico, dará lugar a lo que llaman una “Singularidad Tecnológica” que hará que todo se ponga pum para arriba, en una explosión de inteligencia, comprensión y ciencia aplicada.
Ambos modelos parecen un tanto simplistas, pero, así somos… hay, Jesús…!
De todos modos: ¡Aguante el 2029! ¡2012, sos re-amargo, rescatate, gato!


1 comentario:
Si, recuerdo vagamente de mi fugaz (y fallido) paso por aritmética 1 en el hernandez que hay una formula que predice (o pronostica) el crecimiento exponencial de la capacidad de los microprocesadores, y lo de los jesuces me hizo asociarlo vagamente. Mirá si todavia, por culpa de Nostrasladamus caer en desgracia y no tener pa la tinta, se nos termina el mundo!
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