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sábado, 2 de julio de 2011

Ayudar a los ciegos está bien visto (Inspirado en un tuit y en algunos hechos reales)


Perseverando en su recalcitrante actitud, aún seguía observando a las personas, anotando detalles, actitudes, señales. Las hojas cuadriculadas de su cuaderno estaban casi exhaustas de datos, columnas y tachaduras.

A 5, se habían reducido los candidatos para llevar adelante su estrategia justiciera. Tres eran adecuados y dos, menos adecuados. Y ese era el día.

Tuvo que entretener al ciego varios minutos hasta que apareció la primera de los cinco:

- Señora, señorita, ¿Puede ayudar al señor a tomar el subte?


La señora o señorita no se negaría, sabía. Y tal cual sus datos y pacientes observaciones se lo indicaban, presurosa accedió a acompañar al ciego (maldito ciego).

Ojo, no tenía odio, pero necesitaba una reparación. Todas esas veces que los ciegos habían chocado con su humilde puestito de venta de pañuelos descartables le minaron la paciencia. Ahora ya no acomodaba los paquetitos en hermosas esculturas efímeras como antes.

Antes hacía pirámides escalonadas, torres, una torre Eiffel hizo una vez; rostros con ojos saltones, casas, trenes, aviones, tractores, números, un ocho hizo una vez. Ahora se conformaba con cubos; la situación la había llevado a armar sólo cubos.

La decisión la tomó con el ocho. Ocho fue mucho para ella. Un ciego (otro maldito ciego) golpeó con su bastoncito la base de la mesita… y el ocho se le vino abajo. Paf, paf y paf… hasta algunos apurados pasajeros pisaron varios de los muchos paquetitos de pañuelos que se desparramaron por el suelo.

El ciego le hablaba a su nada ocasional lazarilla sobre origami… casualmente… ella hacía origami y se enganchó con el tema, tanto, tanto que perdió la cuenta de los escalones que con sumo cuidado había contado para comunicarle la información al ciego y asegurarse, así, prestar la ayuda con la máxima eficiencia.

La gorda de los pañuelitos, tras su cubo protector, observaba la escena, ya de lejos, paladeando el dulcísimo sabor de la justicia en plena ejecución.

La conversación seguía, animada, el estrecho pasillo los llevaba inexorablemente.

La gorda de los pañuelos se mordía el labio inferior. Ellos llegaban a la zona de la cabina telefónica.

La cabina estaba a la altura correcta, abajo nada había que hiciera que el bastón (esos malditos bastones) presagiara nada. La conversación. La posición. La velocidad. El pasillo. Todo ok.

El ciego, tal lo planeado, se estampó de lleno contra la cabina telefónica. La lazarilla no sólo ayudó con su abstracción sino con su impulso ya que adicionó un poco de aceleración, tirando del ciego hacia adelante cuando este ya había sido frenado por la cabina. Dolor y estupefacción. Pero detrás del cubo… satisfacción. Hasta se le escapó un “¡já!” a la gorda. Todo había salido tal cual lo había planeado.

Y quedaban cuatro candidatos más, já.

El sentido de la vista es una compleja maraña de sensores, transductores, cablecitos conductores, soft decodificador, soft compensador y relacionador.

El sentido de la oportunidad es, también, complejo. Como el sentido del humor.

domingo, 5 de junio de 2011

Extracción Compulsiva (Cuentito basado en hechos reales)

Hace tiempo ya que la Señora está muerta. Algunos (muchos) piensan que se suicidó ante la inminencia de los hechos que la cercaban.

Y también hace unos años ya que la Corte se expidió sobre la extracción compulsiva de recuerdos.

Gran debate se dio en torno a si había derecho a forzar una confesión, a la capacidad de incorporar nuevas tecnologías al cuerpo de datos que abonan las firmes convicciones razonadas de los Jueces de la Nación. Al final, el derecho a conocer, las ganas de saber y, seamos justos, la curiosidad de los Jueces, que también son humanos, pudieron más que la retórica oscurantista.

De los primeros casos a los que se aplicó el método fue el de los hijos de la Señora (ella ya había “muerto”). Obviamente sólo unos peritos ansiosos de fama y ciegos de la psicología podían creer que obtendrían algo más que oníricas imágenes mezcladas, inconexas, incoherentes y, por lo tanto, irrelevantes para la causa.

Volvió el caso a dormir otro sueño de cajón de Tribunales.

El método de la extracción compulsiva de recuerdos, por otro lado, fue perfeccionándose y ya está instalado en el corpus de medios de prueba y pericias que son solicitados por querellantes y ofendidos y es autorizado por la mayoría de los Jueces de todas las instancias.

También fueron perfeccionados los métodos de dilación procesal y el método, aunque perfeccionado y casi universalmente aceptado, no se volvió a aplicar a los hijos de la Señora.

Es por esto que lo de estos días es un paso realmente sin precedentes. El método de extracción ha avanzado tanto o más que la tecnología; ha avanzado a la velocidad de la curiosidad, pero no una curiosidad científica sino una curiosidad humana, compulsiva, podría decirse, que hasta hizo que el costo de la pericia sea subsidiado por el Estado, en todos los casos.

La Corte se ha pronunciado y el Juzgado ha tenido que hacer lugar a lo solicitado por la Fiscalía. Se aplicará el método de extracción a la Señora.

Sus restos han sido exhumados y por primera vez se extraerán compulsivamente recuerdos a una persona fallecida. Dicen los peritos que, en base a lo ocurrido durante el perfeccionamiento del método y en otros casos sobre los que ya se ha aplicado, lo que parece un escollo insalvable se torna en la mayor ventaja.

El muerto está muerto. Bien muerto. Todo muerto. Su aparato psíquico también. Se han terminado los fuegos artificiales del inconciente y sus maliciosas jugarretas y los filtros, aunque han hecho sus estragos, están desconectados.


Se espera conocer, ahora de primera mano, la verdadera historia que durante décadas ha sido callada y acallada. Hoy se hará hablar a este especial cadáver. En el súmmum de la llamada ciencia forense, los muertos hablan y hoy esta muerta, según se espera, hablará aún sin haberlo querido en vida.


miércoles, 1 de junio de 2011

Del Amor y la Condescencia

El amor es el amor; cómo definirlo. Para qué definirlo; todos sabemos lo que es si nadie nos pregunta y no tenemos que explicarlo. Es que el amor no se explica, se tiene, se sufre y se disfruta, pero no se explica.

La condescendencia, en cambio, si. Hace un tiempo fui al teatro y en el texto, unos amigos se acusaban mutuamente de “condescendientes”, y el tono y la postura de los actores ya permitía claramente ver que era como un insulto, como una desconsideración, que filtraba en oscuro la amistad, que era centro del diálogo y la trama (ART).

Condescender es acomodarse por bondad al gusto y la voluntad de alguien; y otra def. dice algo un poquito peor, que condescendencia es la adaptación y acomodamiento a los gustos, apetencias y costumbres ajenas por benevolencia o indolencia.

Dejemos a la indolencia afuera porque no es el caso y porque entraríamos en una cadena de definiciones propias de la RAE o Wordreference, y tampoco es el caso.

El enamorado, muchas, pero muchas veces, cede un poco (o mucho) en muchos (o todos) los “terrenos” que lo definen, para convivir con la persona amada.

Condescendencia  para estar mucho tiempo a su lado, para convivir o algunos (seres miserables, según me dicen) para estar un simple momento compartiendo el olorcito de su piel o su desinteresada mirada, sin confesar el amor sentido por miedo a perder el efímero momentito tan deseado y tan doloroso, a la vez.

Algunos se comportan como si la condescendencia fuera parte indispensable del amor y no es así. “Ya que pareja querés llamarle a esto, parejos deberían ser los terrenos”.

Pero la “parejitud” de la pareja no es una simetría en espejo; eso no existe, es decir, las parejas son siempre un poco desparejas; la simetría perfecta buscala en la geometría, en la matemática, en la física o en el espejo. El otro, por más y más que te quiera y te ame es “otro” y dejalo así, si no pareciera que quisieras ser John Malkovich.



Diferenciar buen trato, ternura, compartir, sumar (y promediar) de condescendencia es un acto que implica aporte de atención, a los detalles también (hay… los detalles) y claro, de ambas partes. Ser y dejar ser; pero dejar ser por condescendencia, tampoco vale, tampoco sirve. Ser y ser juntos, punto. Nadas más y nada, pero nada menos.

Y, si me dejan, les diría que no sólo aplica al amor de “pareja”; si querés aplica a todos los amores. Parecería que por sobre la condescendencia está la autenticidad (que tampoco debe ser salvaje, claro)… pero queda claro que “cualquier pelea que yo diera en esta vida, sin vos, no queda nada y no podría”.


jueves, 21 de abril de 2011

Conexión Lógica + El Programa que no fue

Fue hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano (acá nomás). Parecía una buena idea. Un programa de divulgación con algún "twist" que no se estilaba. Fue piloto, pero no alcanzó para tanta lluvia.

Acá les dejo la presentación... y después subo algunas partes.






"Tiempo, espacio, infinito. Recorremos el laberinto de la vida sumergidos en universo que no comprendemos, rodeados por fuerzas que no dominamos.

Ciencia, arte, Filosofía. Palabras sueltas que balbuceamos intentando expresar la realidad.

El cosmos, el tiempo, el espacio… el infinito." 

jueves, 14 de abril de 2011

Una vuelta y otra vuelta y otra vuelta más





Una vuelta a la Tierra y varias vueltas a una teoría que, según este otro, se estaba yendo a la mismísima m¥€&)@.


Uno no volvió nunca, parece… las vueltas eran en espiral y se fue lejos queriendo regresar. El otro regresó al toque y ya era un héroe.


Parece que al héroe le gustaban mucho las minas y que un día la mujer lo va a ver al hospital y lo encuentra con una enfermera en situaciones confusas, bueh, en realidad no eran nada confusas y por eso, antes que lo pongan en órbita saltó por la ventana del segundo piso y se hizo m¥€&)@, aunque siguió vivito y c@liando.


La vida sentimental y familiar del “espiralidoso” también fue muy turbulenta y hasta eso le dio combustible para varias circunvoluciones en las que muchos hay dando vueltas, en el nombre del padre.

En ese terreno virgen de humanidad hasta ese momento, dicen que el héroe dijo que allí no había ningún dios (perdón, Dios, quise decir), Jacques, en cambio, dijo que no era que dios había muerto, sino que era inconciente.

Dicen que Yuri fue elegido porque era de familia humilde y trabajadora y representaba muy bien el teorema que se quería demostrar (el “número dos” era hijo de comerciantes y de apellido alemán). También parece que su profesor de matemática había guerreado en el aire en una batalla y le comenzó a picar el bichito de ir “al infinito y más allá”, pero sin metáfora, nada de 1/x con x tendiendo a cero.

Jacques, por su parte, usó la matemática (también la física, la lingüística, la etología…) para volver al redil a los satélites franceses que escapaban en órbitas erráticas alrededor de su centro freudiano… nunca volvió de su misión, nunca fue un heroe… bueno también miremos el lado positivo, nunca tuvo que tirarse de un segundo piso.

sábado, 5 de marzo de 2011

Reventón Cerealero & Vida Sana




Juancito Kellog, además de un cereal fue un doctor yanqui que aplicaba unos conceptos muy particulares con una seguridad que metía miedo.

Estaba súper convencido de la bondad de la dieta vegetariana, del ejercicio y de los enemas y con esos tratamientos encaraba su práctica en el hospital que dirigía.

Les hacía enemas a sus sufridos pacientes con unos cincuenta y tantos litros de agua… y no contento con eso les daba como medio litro de yogurt, la mitad por arriba y la mitad por “abajo”, con el argumento de que había que reconstituir la flora intestinal y era más eficiente poner los microorganismos directamente donde debían estar… (¡aguante el Lactobacilus GG!)

Para producir cereales para dieta sana fundó una empresa con su hermano Willy. Se pelearon porque no se ponían de acuerdo en si debían agregarle azúcar a los corn flakes…

Juancito (Ay, Juancito…) estaba convencido de que había que evitar la masturbación ya que era la responsable de la rebeldía de los jóvenes… también del acné y de la atrofia de los testículos… parece que en aquella época eran síntomas muy difundidos. (acá pongan el chiste que quieren, caben un montón).

Ocurrió que un tal C.W. Post se hizo atender en la clínica de los cereales por dos crisis nerviosas que había sufrido al intentar dos negocios que fracasaron estrepitosamente. Ahí vió la luz (seguramente luego de un enema…)

Cuando salió de la clínica se le ocurrió hacer una bebida parecida al café pero de cereales (sería lo que ahora llaman “malta”) y fue luego desarrollando distintos tipos de cereales para desayuno que llevaron a su negocio a ser competidor de Kellog’s (ahí la crisis nerviosa le vino a Juancito… “cómo pude ser tan…”)

Con el éxito de sus negocios hasta llegó a comprar una gran extensión de tierras en medio de Texas y ante la aridez del terreno dirigió experimentos para hacer llover mediante explosiones con grandes cantidades de dinamita…(menos mal que esto no se le ocurrió a Kellog antes… pobres pacientes estreñidos…)

Entonces atenti con lo que desayunás a la mañana, puede parecer sano pero… hay cada loco atrás de eso…

jueves, 3 de febrero de 2011

2012 vs. 2029 y mil Jesuces



Mucha, mucha gente (y hasta el History Channel, en contra de su propia conveniencia) dice y piensa que en el año que viene somos todos boleta. Algunos precisan la fecha y dicen que es el 21/12/2012 (espero estar de vacaciones en esa fecha).

Se basan, dicen, en un conjunto de predicciones que convergen en ese momento y se nombra como baluartes de la creencia, casi certeza, a las profecías del siempre recordado Nostradamus y del calendario Maya; es más, parece ser que por esa fecha, el sol la tierra y el centro de nuestra galaxia se alinearán y eso traerá una lluvia energética pluscuamperfecta que elevará los corazones, los cerebros y no freirá los celulares. Energía buena, no mala.

Mas allá de la alineación que es atronómicamente comprobable están las dudosas interpretaciones de los escritos de Nostradamus, a los que les faltan hojas y dicen que siguen después de 2012 (o tal vez se le acabó la tinta, carísima allá por el 1500) y lo de los Mayas… nosotros interpretando a los Mayas… es como un japonés tratando de entender un graffiti que dice “Recatate, Yuta”.

Dicen que los Mayas identificaban ciclos de 52 años y ahí, por fines del 2012, se acaba uno y la rueda maya vuelve a comenzar, tal vez el concepto de ciclos estaba más difundido que el de infinito lineal, qué se yo…

Otros piensan en el 2029 pero no como un final, sino como un principio. Dicen que el conocimiento y la capacidad tecnológica se duplica cada tanto y que para esa fecha, ambos alcanzarán una tasa de crecimiento tal que aquellos humanos que puedan adaptarse y continuar, trascenderán de algún modo la propia biología de especie.

Hacen este cálculo, medio traído de los pelos pero simpático: juntemos todo el conocimiento existente en la humanidad hasta el primer siglo después de la muerte de Jesús, eso es 1 Jesús; en el renacimiento, calculan, ese conocimiento se había duplicado, eso es 2 Jesuces, para el año 1750 había 4 Jesuces de conocimiento y para 1973, 128 Jesuces  (la aparición del disco El Lado Oscuro de la Luna, de Pink Floyd y el advenimiento de KISS en ese año habrán tenido su influencia).

Para el 2000 dicen que la información se duplicaba dos veces por año… En algún momento esto, junto al alucinante avance tecnológico, dará lugar a lo que llaman una “Singularidad Tecnológica” que hará que todo se ponga pum para arriba, en una explosión de inteligencia, comprensión y ciencia aplicada.

Ambos modelos parecen un tanto simplistas, pero, así somos… hay, Jesús…!

De todos modos: ¡Aguante el 2029! ¡2012, sos re-amargo, rescatate, gato!